... En una trama deliciosa que emociona, Barcia, con la pura y asombrada mirada del niño que fue, describe la vida del barrio, aquel Palermo que ya no existe. la vigorosa efervescencia de la vida cotidiana, con personajes entrañables de las distintas escalas sociales, emparenta su escritura con un género tradicional de nuestra literatura: el sainete criollo.