En 'Douceur, tendresse et autres complications', Bastien no esperaba que su vida cambiara tanto al llegar a Normandía. Pensaba pasar desapercibido unos meses mientras esperaba ser liberado de la tutela de su hermano, pero se ve envuelto en un torbellino de encuentros y acontecimientos que lo desestabilizan por completo. Bastien se da cuenta poco a poco de que no todo es blanco o negro, descubre que hay muchos matices de grises y que él es uno de ellos. Finalmente, se enfrenta a su pasado, apoyado por Clément, cuya dulzura despierta emociones que creía perdidas.