Azorín traslada máscaras como Arlequín, Colombina y Pantalón a un escenario español contemporáneo, donde criados pícaros, amantes caprichosos y viejos avaros conspiran en un torbellino de malentendidos, lazzi físicos y diálogos ágiles que celebran la vitalidad del teatro popular. Publicada en la colección El Teatro Moderno (nº 157, 48 pp.), la obra fusiona tradición renacentista con la sensibilidad del 98, priorizando la gracia efímera sobre tramas complejas. Ideal para aficionados al teatro ligero y reinterpretaciones vanguardistas del clasicismo escénico.