Primer larga duración en el que se combinan los ecos del Viejo Oeste con la Irlanda de los Pogues todo ello regado por mucha anarquía y cerveza fría. Porque la mandolina también rockea. Porque Woody Guthrie fue punk antes que los punks. Por todo eso y más William Folkners merecen un lugar destacado en la colección de discos de todo rockero de pro que se precie.