Con un cromado sobre acero inoxidable, esta pitillera en un estado excepcional cumple todos los requisitos para la gente acaudalada de aquellos tiempos, puesto que no solamente era el estilo sino un objeto de poco peso, práctica ( puesto que el mechero se encendía al cerrar las misma ) dado que no era necesario pulsar ningún minúsculo botón para su apertura, sino realizar un simple giro del lateral correspondiente al mechero.