cintas magnéticas de formato miniatura producidas principalmente durante las décadas de 1980 y 1990. Estaban diseñadas específicamente para grabadoras de voz portátiles (dictáfonos) y contestadores automáticos residenciales. Paquetes de dos cintas pensados para almacenar los mensajes entrantes en contestadores. Ofrecían una capacidad estándar de 60 minutos (30 minutos por cada cara).