Aunque existen estuches de plata victorianos o de principios del siglo XX, solían ser tabaqueras o fundas para cerillas con tapa batiente. Las fundas tubulares abiertas por abajo y arriba (como la tuya) se popularizaron masivamente a partir de los años 70 y 80, coincidiendo con la explosión comercial de los encendedores desechables de marcas como Clipper o BIC. Volverse un accesorio de plata permitía "vestir" un mechero de plástico común