Incluso para un agente del FBI como Aloysius Pendergast esta misión no deja de entrañar grandes interrogantes: ¿cómo reconocer y recuperar una reliquia tibetana robada que nadie ha visto jamás? ¿Qué ladrón es capaz de robar un objeto cuya existencia nadie conoce y que, quizá, nunca podrá dar a conocer? Las advertencias de aquel tesoro prohibido no invitan a mantener la calma: Ruedas de oscuridad hará girar... quien el Agoyzen ose destapar.