Ambientada en Beirut a principios de la decada de 1980, en plena guerra civil libanesa, la novela retrata la mision del contingente militar italiano enviado para mantener una paz esquiva tras los mortiferos atentados suicidas. A traves de un vasto coro de soldados, civiles y militantes, Fallaci explora la brutalidad, el absurdo belico y los dilemas eticos y existenciales de la supervivencia frente al fanatismo.