Este disco es un documento sonoro imprescindible para entender la "Edad de Oro" del canto lírico en España. Miguel Fleta no solo fue el tenor que estrenó la ópera Turandot de Puccini en la Scala de Milán (1926) por deseo expreso del compositor, sino que poseía una flexibilidad vocal única que le permitía pasar del bel canto más exigente a la espontaneidad de la música popular.