Don't Smile at Me (estilizado en minúsculas como dont smile at me) es la carta de presentación que disparó el meteórico ascenso global de Billie Eilish y su hermano y productor FINNEAS. Lanzado originalmente a mediados de 2017, este EP supuso una revolución en el panorama del pop alternativo y el bedroom pop, gracias a su minimalismo oscuro, ganchos sofisticados e influencias del jazz y el R&B moderno.
El título del trabajo refleja la filosofía artística inicial de Eilish: su profunda aversión a las sonrisas forzadas por compromiso y su intención de confrontar directamente al oyente. Musicalmente, el álbum destaca por la versatilidad de su voz, capaz de pasar de un susurro melancólico y frágil a tonos ásperos llenos de actitud y cinismo.