El caos de El Agujero y el mundo de los hechiceros sigue escalando en este decimoquinto volumen de la obra cumbre de Q Hayashida. Caiman, Nikaido y el resto de personajes se adentran en giros oscuros y brutales que confirman por qué Dorohedoro es uno de los mangas más salvajes e irrepetibles de su generación. Una lectura que no da tregua y que deja con la mandíbula en el suelo.