Un título que ya lo dice todo con una honestidad desconcertante: alguien tiene opiniones muy firmes sobre cómo debería sobrevivir la industria del cómic… y ninguna garantía de que funcionen. Con la ironía y el desparpajo que el medio se merece, este libro se atreve a hacer lo que pocos: señalar, reír y pensar en voz alta sobre el negocio detrás de las viñetas. Para quienes aman el cómic lo suficiente como para cuestionarlo.