Un ama de casa de Nueva Orleans es feliz manteniendo una aventura amorosa con un hombre pero, el día en que encuentra a su hijo ahogado, su vida se trunca y decide marchar precipitadamente de la ciudad junto a su amante. Durante el camino tiene un accidente en el que él muere. Un año más tarde, estando ya divorciada de su marido, sale de un hospital psiquiátrico y se va a vivir a la casa en la que vivía su amante. Gemidos, conversaciones y otros sonidos empiezan a inundar la casa como si en ella hubiese también un hombre