Al acabar la Primera Guerra Mundial, en pleno nacimiento de la aviación militar, cuando los aviones solo servían para misiones de reconocimiento, el brigadier general Billy Mitchell vislumbra su potencial destructivo y armamentístico para emplearlos como bombarderos y cazas de combate. Cuando Mitchell inicia su campaña para construir una fuerza aérea armada, los altos mandos le acusan de traidor y le abren un consejo de guerra. Pese a los esfuerzos de la armada para encubrir el proceso judicial, este se convierte en una auténtica bomba informativa para los medios de comunicación...