El campeón de boxeo Harry Agensky (Kirk Douglas) conocido por El Príncipe Polaco, conserva un buen ánimo a pesar de sus ochenta años y estar recuperándose de uan reciente apoplejía. Pero su familia baraja la posibilidad de enviarlo a un asilo, algo que no le hace demasiada ilusión. Harry logra convencer a su hijo Lance (Dan Aykroyd) y a su nieto adolescente Michael (Corbin Allred) para que le acompañen en un viaje hasta Reno para tratar de localizar 13 diamantes que escondió después de recibirlos como incentivo por perder años atrás una pelea.