El productor de cine Jonathan Shields (Kik Douglas) lo ha logrado todo en el mundo del cine, pero a día de hoy nadie le da dinero para nada. Ante este problema decide pedir ayuda a tres personas a las que en su momento él ayudó: un director (Barry Sullivan), una actriz (Lana Turner) y un guionista (Dick Powell). Los tres le detestan y no dudarán en reprocharle los pocos escrúpulos que tiene traicionando a las personas con tal de lograr el éxito.