Beck (Dwayne Johnson) es un "recuperador" (un cazarrecompensas que no usa armas de fuego) que es enviado a la selva del Amazonas para traer de vuelta al hijo de un millonario, Travis (Seann William Scott). Lo que parece un trabajo sencillo se complica cuando ambos terminan uniendo fuerzas para buscar una legendaria estatuilla de oro llamada "El Gato del Diablo", mientras son perseguidos por el despiadado dueño de una mina local (Christopher Walken)