Nous utilisons nos propres cookies et ceux de tiers pour analyser nos services. Si vous continuez à naviguer, nous considérons que vous acceptez leur utilisation. Plus d'informations ICI

Admet les offres

1874 ”EL CAÑÓN KRUPP” nº 10 Décimo Disparo, 3ª Guerra Civil Carlista, Oroquieta, Cabrinety, Navarra


Nombre des éléments : 1

État du lot: Normal (avec des signes d'utilisation normale)
ver descripción y fotos

¡Siempre en Guerra Civil...!

1874 16 Julio "EL CAÑÓN KRUPP" nº 10 Décimo Disparo, 3ª Guerra Civil Carlista, Oroquieta, Cabrinety, Navarra.

8 págs. 362 x 265 mm. aprox. ...pequeños rasgados laterales, ver fotos. ...marca de doblez central horizontal por estar plegado.

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

La tercera guerra carlista fue una guerra civil que tuvo lugar en España de 1872 a 1876, entre los partidarios de Carlos, duque de Madrid, pretendiente carlista al trono, y los gobiernos de Amadeo I, de la I República y de Alfonso XII. Antiguamente fue conocida por la historiografía española como «segunda guerra civil»​ y algunos historiadores contemporáneos como Jordi Canal la denominan «segunda guerra carlista»,​ negando este nombre a la guerra de los Matiners.

En marzo de 1870, Ramón Cabrera presentó la dimisión como jefe político y militar del carlismo por creer que no se daban las "condiciones razonables de alcanzar el triunfo por las armas" y no querer exponer a España a una nueva guerra civil. El pretendiente, que llevaba meses preparando la insurrección desde el exilio, estableció el 21 de abril de 1872 como la fecha para el comienzo de la sublevación.

Esta guerra civil se desarrolló sobre todo en las Provincias VascongadasNavarra y Cataluña. Además de la defensa del orden y la unidad católica, la restauración por parte del pretendiente en julio de 1872 de los fueros abolidos por los decretos de Nueva Planta por Felipe V, influyó en la fuerza del levantamiento en Cataluña y en menor medida en Valencia y Aragón. También se alzaron algunas partidas poco activas por Andalucía, así como el resto del territorio peninsular, especialmente en áreas montañosas donde practicaban el bandolerismo ante su marginalidad y escasa eficacia a la hora de establecer un vínculo con el pueblo que facilitara su actividad guerrillera. A pesar del aumento tanto cualitativo como cuantitativo del ejército carlista, estos volvieron a ver sus esfuerzos frustrados.

La guerra provocó entre 7000 y 50 000 bajas.

avatar garsineu
À partir de 26/01/2004
Espagne (Lleida)