Abominaciones y Denuestos - Alfredo Iriarte. Espasa-Calpe. Colección Humor. 1994. 1ª edición. Rareza



  • Éléments: 1

    État: Bon (très peu de signes d'utilisation)


    Abominaciones y Denuestos

    Autor: Alfredo Iriarte

    Editorial Espasa-Calpe

    Colección Humor

    1994

    1ª edición

    197 pág.

    21 x 14 cm. 205 gramos.

    Muy buen estado

    "Abominaciones y denuestos" es una sátira de variados temas, como de los niños malvados, de las esposas histéricas, de los grafitis groseros, de la Bogotá moderna, de los congresistas de hogaño, de los lagartos, de los lobos, de los siete pecados capitales, de los santos de Juan Pablo II, y de muchos otros temas que Iriarte trata con verdadero guante de seda, por no decir que de hierro. Es un libro que nos hace reír aunque no es de humor, es un texto deliciosamente escrito ya que el autor, Alfredo Iriarte, era un lector consumado de los clásicos españoles, incluyendo a Miguel de Cervantes. La prosa de Iriarte es fina, es cuidadosa, utiliza un lenguaje que ya ha sido tristemente abandonado para dar paso al facilismo literario. Podemos o no estar de acuerdo con sus críticas, o sátiras, pero con lo que sí simpatizamos de antemano es con su elegancia en la escritura. Los que tratamos de imprimir caracteres en idioma castellano sentimos verdadero vértigo creativo cuando leemos a Iriarte, un cachaco al estilo de los de antaño, y nos sorprendemos con su humor negro, y con sus críticas sutiles pero contundentes hacia ciertos aspectos de la vida cotidiana que han perdido el brillo de lo delicado y de la sencillez de lo refinado. 

    Iriarte fue un típico bogotano, le encantaba escribir, sobre todo ensayos, y era un verdadero aficionado a la historia universal, temática en la que se desenvolvía muy bien. "Abominaciones y denuestros" es un texto para reír, para gozar con su estilo literario, para aprender, y para criticar. Iriarte escribió este texto, creo yo, no para educar pero sí para entretener, aunque al degustar sus palabras nos llenamos de ánimos para tratar de escribir algo parecido a lo que dejó el autor. 

    Un libro muy recomendado para los cultores de la buena escritura, para los amigos de la sátira, y para todos aquellos lagartos y lobos que tanto criticaba Iriarte, ya que ellos encontrarán allí un modelo clásico a imitar.