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Feng Zhengjie (1968) China Portrait Series Óleo Contemporáneo Retrato Pintura Firmado y fechado 2004


5 fotos FENG ZHENGJIE (1968) CHINA PORTRAIT SERIES ÓLEO CONTEMPORÁNEO RETRATO PINTURA FIRMADO Y FECHADO 2004 (Arte - Pintura - Pintura al Óleo Contemporánea )

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    Feng Zhengjie (1968).
    "China Portrait Series Nº. 11”.

    Óleo sobre lienzo.
    50 x 50 cm. aproximadamente.
    2004.
    Firmado 'Feng Zhengjie' (abajo a la izquierda) y fechado a mano '2004' (abajo a la derecha).

    Procedencia:
    - Christie’s, 30 de noviembre de 2010. Países Bajos, lote 214 (ilustrado en el catálogo).
    - Fernando Durán, "Pintura Contemporanea, Artes Decorativas y Pintura Antigua", 25 de octubre de 2016, lote 71 (ilustrado en el catálogo).
    - Colección privada, Madrid.
     

    Biografía:

    Feng Zhengjie nació el año 1968 en la provincia china de Sichuan, una de las puertas de comunicación con el Tíbet. Sichuan se incorporó al imperio durante la dinastía Qin. Formó parte de la China unificada del primer emperador de la que se independizó en el año 24. Forma parte inseparable de China desde el siglo X. En la región estaba la ruta comercial que,  desde el valle del río Amarillo, llegaba a los territorios vecinos del suroeste, especialmente a la India. La población está compuesta por habitantes de 53 etnias diferentes entre las que destacan la minoría tibetana y la Yi.

    Estudió Bellas Artes en la región de Sichuan, vive y trabaja en Pekín. Realizó sus estudios en la Academy of Fine Art de Sichuan. Rechazando tanto el realismo socialista como el arte académico occidental, la obra de Feng se inserta en una innovadora visión pop realmente futurista, basada en la imaginería del cartel publicitario. Sus imágenes son auténticos iconos del nuevo arte chino. Ha realizado exposiciones en numerosos museos y galerías privadas de todo el mundo.

    La hibridación cultural.

    La hibridación cultural es un sistema de defensa adoptado por las culturas locales para preservar su identidad. En los países no occidentales, como por ejemplo China, la globalización ha modificado sus estilos de vida y se ha desarrollado dentro de la sociedad de consumo propuesta por Occidente. La globalización como un movimiento a nivel mundial, esta utilizando los medios de comunicación con un fin netamente económico, que a su vez pretende invisibilizar las diferencias culturales, para homogenizarlas,  y de esta manera lucrar. La globalización utiliza los medios de comunicación y principalmente el Internet, por lo que para poder vivir globalizados, y para tener acceso a información, debemos hacernos consumidores de este servicio, y de las tiendas comerciales que nos venden modernos equipos computacionales y televisores.

    Las mujeres que representa Feng Zhengjie,  son mujeres híbridas, mitad orientales y mitad occidentales. Es una forma de representar la empatía con la nueva globalización de China y su mercado económico. Es en esta etapa definida por el prefijo post, postmoderna y postcolonial, donde se analiza el concepto de la hibridación cultural, bajo la pérdida de identidad de una cultura local ante la inminente llegada de una cultura global. La cultura local acaba por incorporar de manera gradual las tendencias de la cultura global, como la mejor respuesta ante la preservación de la identidad local.

    La teoría poscolonial formó parte de las herramientas críticas de los años 1970, y se señala el trabajo "Orientalismo", de Edward Said, como el trabajo fundacional de esta rama de pensamiento. La teoría poscolonial trata muchos aspectos de las sociedades que han sufrido el colonialismo: el dilema de constituir una identidad nacional al despertar del yugo colonial, la manera en la que los escritores de países colonizados intentan articularse e incluso celebrar sus identidades culturales y reclamarlas a los colonizadores,  los modos en que el conocimiento de los países colonizados ha ayudado a los colonizadores, y cómo la literatura de los colonizadores se utiliza para justificar el colonialismo a través de la perpetuación de las imágenes de los colonizados como seres inferiores.

    En el caso chino, el proceso de hibridación es recíproco porque ellos han sufrido en primer lugar la apertura al sistema capitalista encabezado por la macdonalización, forma de extensión e imposición del estilo de vida estadounidense. Pero en los últimos años la cultura chino ha empezado a instalarse en todos los países occidentales y en ciudades como New York o Londres tienen su propio espacio, el ascenso económico de China como potencia económica justifica el establecimiento de sus China Towns por el mundo. Son enclaves étnicos con una gran población de inmigrantes chinos. Los primeros días de Chinatown estuvieron dominados por las asociaciones chinas, que fueron una mezcla de agrupaciones familiares, alianzas políticas (Kuomintang vs. Partido Comunista de China) y, más secretamente aún, sindicatos del crimen. Estas asociaciones se iniciaron para protegerse del racismo. Cada una de ellas estaba ligada con una pandilla. De la misma manera,  cada asociación era una fuente de asistencia a los nuevos inmigrantes, proporcionándoles préstamos y ayudándoles a iniciar negocios.

    La Femme Fatale de Zhengjie.

    Sus primeros trabajos estuvieron conectados con la carteleria de Shanghai de los años treinta. Las chicas de los carteles eran usadas como propaganda durante esa década,  esta práctica se puede relacionar con la estampa japonesa,  el bijin-ga, término genérico para mujer hermosa en el arte japonés,  especialmente en la impresión por medio de sellos de madera del género ukiyo-e, que antecedió a la fotografía.

    El término es también utilizado en medios modernos de arte,  refiriéndose a la representación clásica de una mujer, generalmente llevando un kimono. En el período Edo, estas estampas eran usadas como postales para los extranjeros que visitaban Japón, era un objeto exótico que mostrar a la vuelta de sus viajes. Estas obras la consumen la burguesía (comerciantes, artesanos…) que en el periodo Edo han alcanzado gran poder económico y van a generar una cultura muy especial. También algún noble consumirá estas obras,  aunque no era lo normal. Los temas estarán vinculados con la vida cotidiana (los entretenimientos, la cultura popular…). Incluso cuando tratan el paisaje lo harán con inmediatez. Estos burgueses tenían mucho dinero, pero no tenían expectativas vitales: no podían viajar, no podían parecer ricos, …Por ello, gastarán su dinero en el placer vital,  generando la cultura Ukiyo (“del momento que pasa”), para vivir el momento, para disfrutar. Esta cultura Ukiyo se desarrolla en la ciudad y dentor de ella en los barrios del placer, donde las cortesanas deleitaban a la población masculina (cantaban, danzaban, hacían representaciones y otras habilidades). También tenían sus propios espectáculos,  como el teatro kabuki y el teatro de muñecas,  así como la lucha (el sumo).

    Las mujeres representadas por Zhenhjie, tienen un aspecto frívolo, como la femme fatale, estereotipo occidental. Son híbridos de la belleza publicitaria y de la ciencia ficción. Una mujer fatal es un personaje tipo,  normalmente una villana que usa el maligno poder de la sexualidad para atrapar al desventurado héroe. Es una traducción de la expresión francesa femme fatale, ‘mujer mortífera’. Se la suele representar como sexualmente insaciable. Aunque suele ser malvada,  también hay mujeres fatales que en algunas historias hacen de antiheroínas e incluso de heroínas. En la actualidad el arquetipo suele ser visto como un personaje que constantemente cruza la línea entre la bondad y la maldad,  actuando sin escrúpulos sea cual sea su lealtad. Las mujeres fatales han existido, en una u otra forma, en la mitología y el folclore en prácticamente todas las culturas. Entre los primeros ejemplos están la diosa sumeria Ishtar y la bíblica Dalila. La mujer fatal se hizo omnipresente en la cultura occidental a finales del siglo XIX y principios del XX y aparece en las obras de Oscar Wilde, Edvard Munch y Gustav Klimt entre otros. En el mundo anglosajón, la mujer fatal es con frecuencia de origen extranjero. Con frecuencia se la retrata como una especie de vampiro sexual, cuyos oscuros apetitos se creía que eran capaces de arrebatar la virilidad y la independencia de sus amantes,  convirtiéndolos en una máscara vacía de sí mismos. Sólo escapando de sus abrazos podía rescatarse al héroe. En este sentido, en la jerga estadounidense antigua se solía llamar a las mujeres fatales vamps, una palabra asociada con las modas de los años 1920. El término vamp era un apócope de vampire, ‘vampiro’, llamado así porque los personajes extraían la vida de sus víctimas no necesariamente bebiendo su sangre sino mediante explotación sexual y económica. Las ninjas femeninas,  llamadas Kunoichi, representadas en incontables ocasiones,  son famosas y legendarias por ser entrenadas con métodos propios de las mujeres fatales, usando su sexualidad con la misma fluidez que sus mortíferas habilidades para asesinar.

    Lo que es indudable es la importancia que el artista da a la representación femenina, de un papel sumiso y superfluo adquiere un protagonismo absoluto.

    Cyberwomen.

    Las representaciones suelen ser a gran escala,  como referencia de las mujeres que aparecen en las vallas publicitarias. La publicidad como técnica de comunicación masiva, está destinada a influir sobre el público a través de los medios de comunicación con el objetivo de motivarlo hacia una acción concreta. Son la esencia de la tentación y amplían el sex-appeal del modo de vivir la ficción que propone como realidad la publicidad. Zhengjie nos habla de ese tipo de publicidad agresiva que glorifica su encanto como si se tratase de una epopeya.

    Es un tipo de mujer que nos recuerda al cyborg que suplanta a la carismática María en la película de Fritz Lang,  Metrópolis. Este filme fue lanzado originalmente en el año de 1927, antes de la cinematografía sonorizada. Se lo considera uno de los máximos exponentes del expresionismo alemán en las artes cinematográficas. Es el concepto de cyborg como nuevo paradigma del feminismo el que propone Donna Haraway en Manifiesto para cyborg. Haraway toma de su bagaje científico y se convierte en la observadora y testiga de una tendencia en la sociedad actual y no puede silenciar lo que ve. En Un Manifiesto Cyborg, Haraway usa la metáfora del cyborg para ofrecer una estrategia política para los intereses aparentemente disparatados del socialismo y el feminismo. Primeramente, introduce y define el “cyborg” en cuatro partes. Un cyborg es:

    • Organismo cibernético

    • Híbrido de máquina y organismo

    • Creatura de realidad social vivida

    • Creatura de ficción, China Portraits Serie,  2004.

    China Portraits Serie,  2004.

    Esta obra nos presenta el retrato de una mujer, incidiendo en el rostro, donde los colores ácidos nos muestran la ostentación y la naturaleza comercial de la China moderna. Estos colores no son realistas sino más bien exóticos. También tiene un aura electrificada que remarca el carácter de ficción futurista. Es una mujer que en su rostro aúna los rasgos occidentales y orientales, es por ello que resulta extraña e inquietante. La técnica es muy refinada, logra presentar el aspecto de un cartel publicitario. Son mujeres que parecen máquinas, nos muestran con descaro su frivolidad publicitaria.
     

    Feng Zhengjie (1968).
    "China Portrait Series Nº. 11”.


    Oil on canvas.
    50 x 50 cm. approximately.
    2004.
    Signed 'Feng Zhengjie’ (lower left) and dated '2004’ (lower right).

    Provenance:
    - Christie's, 30 November 2010. The Netherlands, lot 214 (illustrated in the catalogue).
    - Fernando Durán, "Pintura Contemporanea, Artes Decorativas y Pintura Antigua", 25 October 2016, lot 71 (illustrated in the catalogue).
    - Private collection, Madrid.

     

    Feng Zhengjie paints striking contemporary women. With their coloured hair, richly hued clothes and luscious, expressive lips, the women appear irresistibly dazzling. And yet, the wandering expressions in their eyes render them elusive and enigmatic. Reminiscent of Warhol’s screen printed celebrities, Feng’s paintings reflect a vision of futuristic pop. His generic portraits of women are influenced by promotional imagery: their exotic colours, electrified auras, and wind machine hair exude the glamour aesthetic of commodified desire. Feng appropriates these staples of western kitsch as a readymade lingo for a duplicity of ideology. His work is often discussed as capitalist critique, his empty eyed models posing as frivolous and vacant signifiers. Neither western nor Chinese in appearance, Feng’s femmes fatales are a super-hybrid of commercial beauty, a science fiction product of globalisation.

    Painted in massive scale, Feng’s canvases replicate the billboards from which they were inspired. Without text, or accompanying products, Feng’s paintings streamline their hard-sell ethos. Removing all distraction, he exposes the essence of temptation, magnifying the sex appeal of fantasy lifestyle and its gulf of intangibility. Transposing these disposable sentiments through his highly refined painting technique, Feng glorifies the allure of advertising as epic, enduring, and numbingly empty.

    Feng Zhengjie (born 1968, Sichuan Province, China) is an artist based in Beijing. Originally a high-school and college art teacher in Sichuan, he came to Beijing in 1995.

    His best-known work is his Portrait of China series, very large Warhol-style oil portraits, in a red/turquoise palette, of Chinese fashion model faces with vacant diverging eyes (his signature style). Critics view his work as a critique of contemporary consumer society.

    His early paintings were inspired by 1930s Shanghai posters. His more recent work is based on the red and green of traditional Chinese New Year art,  the colours made "more acid, a representation of the flashy, commercial nature of modern China".

    Zhengjie has exhibited internationally in many shows including Dialogue With Asia at Vika Gallery in Oslo, the 2002 Korea Contemporary Art Festival in Seoul, China Femmes de Chine at Veronique Maxe Gallery in Paris, Primary Colors at the Singapore Art Museum in Singapore and New Perspectives in Chinese Painting at Marella Gallery in Milan.

    He is represented by Goedhuis Contemporary in London, New York and Beijing, and by Willem Kerseboom Gallery in Amsterdam.

    ARTICLE:

    Feng Zhengjie paints striking contemporary women. With their coloured hair, richly hued clothes and luscious, expressive lips, the women appear irresistibly dazzling. And yet,  the wandering expressions in their eyes render them elusive and enigmatic.

    These strange, unknowable eyes have become Feng's signature style.

    Feng studied to MA level at the Fine Art education department of the Sichuan Academy of Fine Art between 1988 and 1995. After 1989,  Feng rejected both socialist realism and Western academic art,  turning instead to the questions raised by China's emerging contemporary art scene. He developed a more critical outlook with regards to society., In response to the new issues confronting China, Feng Zhengjie decided to take inspiration from the popular images he had grown up with in rural Sichuan.

    Critics are unanimous in placing Feng's paintings in the realm of the critique of contemporary consumer society.

    I look at them and they seem to be looking at me too, or looking at each other and suddenly seeming alive, even if at the same time the plain forms and exaggerated colors give the impression of the unreal. Their eyes change and follow the artist's transformations that, year by year, with different thoughts,  look towards and within his country's history and culture. Shunned gazes intimate hidden secrets; the girls in the series "Butterfly in Love" avoid eye contact conspicuously.

    Side-eyed and distorted, characters seem undecided and unable of choosing where to go in the series "China" and "Portrait". They never look directly; they avoid confrontation with an auteur that hides fears and insecurities.

     



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